
ENFERMEDAD ESPIRITUAL
Hoy en día la medicina a adelantado una barbaridad, esto es un hecho cierto, pero según que campos, sigue en la prehistoria. Me refiero a las enfermedades de la mente. Muchos psiquiatras reconocidos no han podido ayudar o curar a cientos de enfermos mentales sencillamente porque no han sabido hacerlo, podemos decir que algunas (mal llamadas ) enfermedades mentales porque en realidad son enfermedades espirituales. Hay muchas personas que sufren depresiones durante un largo periodo de tiempo y estas acaban en enfermedades mentales porque no existe ningún tratamiento efectivo que las pueda curar.
Existen varios tipos de depresion:Trastorno Depresivo Mayor, Distimia y Trastorno Bipolar. En cada uno de estos tres tipos, el número, la gravedad y la persistencia de los síntomas varían.
El Trastorno Depresivo Mayor se manifiesta por una combinación de síntomas que interfieren en la vida cotidiana: estado de ánimo deprimido la mayor parte del día, pérdida de placer o interés en casi todas las actividades, pérdida o aumento importante de peso o de apetito, insomnio o exceso deseo de dormir, lentitud o agitación física, fatiga, sentimientos de inutilidad o culpa excesivos, dificultad para concentrarse y pensamientos recurrentes de suicidio o muerte. Un episodio de depresión muy incapacitante puede ocurrir sólo una vez en la vida, pero puede repetirse en el curso de la vida.
La Distimia es un estado de ánimo depresivo de larga duración (al menos dos años continuados) acompañado de alguno de los síntomas del Episodio Depresivo Mayor. Es un tipo de depresión menos grave pero que interfiere en el funcionamiento y en el bienestar de la persona. Muchas personas con distimia también pueden padecer de episodios depresivos severos en algún momento de su vida.
Otro tipo de depresión es el Trastorno Bipolar o Trastorno Maníaco-Depresivo. Se caracteriza por cambios cíclicos en el estado de ánimo: fases de ánimo elevado o eufórico (manía) y fases de ánimo bajo (depresión). Los cambios de estado de ánimo pueden ser dramáticos y rápidos. En la fase depresiva pueden aparecer varios de los síntomas del trastorno depresivo; en la maníaca, la persona puede estar hiperactiva, hablar excesivamente y tener una gran cantidad de energía. La manía afecta a la manera de pensar y de comportarse con los demás, pudiendo llevar a la persona a situaciones embarazosas como tener proyectos grandiosos o tomar decisiones de negocios descabelladas, metiéndose en graves problemas. Si la manía no se trata puede convertirse en un estado psicótico y esto le lleva a la enfermedad espiritual en la mayoría de los casos.
La enfermedad espiritual puede aparecer desde muy temprana edad o ya siendo adulto. Son personas que nacen con un don y este tiene tal fuerza que puede llevar a la persona que lo posee a graves problemas psíquicos.
Algunos tienen suerte y dan con alguien que les puede ayudar a desarrollar este don a través de la energía positiva. Estos pacientes son tratados en estas sesiones y tras un (casi siempre) un largo periodo de tiempo, notan un cambio total en su estado de ánimo y por lo tanto un cambio en sus vidas, descubriendo una paz y una tranquilidad psíquica que nunca hubiesen hallado con ningún otro tratamiento médico.
El mundo espiritual está presente en nuestras vidas día a día, es invisible para la mayoría de los ojos humanos al igual que los microbios pero ahí están.